Quiénes Somos
Somos tres actores, tres: Edward “Polaco" Nutkiewicz; M. Alejandra "Jani" Bonetto; y Alfredo “Alfred” Noberasco. Tres es un buen número para hacer cosas, y lo que nosotros hacemos es hacer. Eso no es poco cuando se trata de producir teatro.
Nuestro equipo de trabajo se fue configurando espontáneamente: en el 2000 el Polaco decidió convocar un elenco para El jugador (Dostoievski), obra con la que se inauguró El Bardo. De ese elenco surgió naturalmente, entre algunos de sus integrantes, una comunión de ideas, una empatía de trabajo en cuanto a concepción teatral, y unas ganas de producir lo que soñábamos.
Cada uno de nosotros venía de distintas historias y experiencias teatrales. El Polaco trabajó muchos años en el teatro San Martín y otras producciones, propias y ajenas. Alfredo, participó en elencos de teatro independiente e incursionó en la docencia. Alejandra, comenzó su carrera de actriz en Córdoba, donde también estudió Letras, y siguió haciendo teatro cuando se asentó definitivamente en Buenos Aires. Los tres pasaron por la televisión y el cine. El Polaco es quien más ha trabajado en estos ámbitos y lo sigue haciendo actualmente. Aunque, sin duda, es en el teatro donde ejercita esta profesión como a él más le gusta, con la libertad de hacer sus propios proyectos.
Y de proyectos se trata nuestro equipo, que después de todos estos años sabemos qué queremos y cómo hacerlo. Nos costó. Aprendimos a trabajar con lo más creativo para producir: las carencias. La dificultad siempre enseña.
Hemos aprendido cada uno a buscar nuestro espacio en este grupo. El Polaco es un buceador incansable de lo que nos conmueve a los tres: autores y textos, y suelen ser los clásicos los que nos golpean por la magnitud de sus temas y por la belleza de su dramaturgia. Ante eso, no podemos menos que apropiarnos de sus palabras, de sus tramas, de esas ficciones que nos hacen crecer, no sólo como actores sino como personas.
Cada uno de nosotros, por sus experiencias personales o por capacidades y aprendizajes de otras disciplinas, fue participando intuitivamente en la construcción de un equipo de trabajo donde tenemos un rol específico pero no fijo, cuando las circunstancias lo exigen todos trabajamos en todo para que el proyecto se realice.
Una vez decidido un proyecto, lo analizamos, vemos sus posibilidades, empezamos con el diseño de producción, convocamos al director, al elenco, consensuamos con ellos nuestras ideas. Y comenzamos a trabajar.
La adaptación de las obras y la visión artística del proyecto la realiza Edward, quien crea las condiciones necesarias para revitalizar, desde la mirada de los actores y directores, los textos de grandes autores clásicos o contemporáneos. Revitalizar o reelaborar textos de autor es, sin duda, una tarea compleja, nada fácil y siempre riesgosa, pero es ese el desafío que ha asumido Nutkiewicz. En producción ejecutiva la responsable es Alejandra, quien comienza el trabajo de investigación, y posterior realización de las carpetas para prensa y para las instituciones que subsidian espectáculos teatrales, también para privados o entidades que quieran participar de nuestro proyecto. El trabajo de producción continúa en la búsqueda de opciones para realizar la puesta, escenografía y vestuario. También es el nexo con nuestros agentes de prensa, Walter Duche y Alejandro Zárate, con quienes venimos trabajando desde que empezamos. Alfredo es quien, una vez sugerido el elenco, convoca y mantiene el contacto con los nuevos integrantes, para que éste sea fluido y coordinado. De alguna manera, es nuestro relacionista público, tanto con el elenco conformado como con los demás representantes de nuestro ámbito de trabajo
En todos estos años hemos contado con un escenógrafo y vestuarista, Alberto Bellatti, quien, además de su trayectoria y talento, se sumó a nosotros - y sigue haciéndolo- por esa identificación que parte del afecto y de la misma visión artística.
Dijimos que somos tres. Tres que siempre contaron con el generoso y creativo aporte de excelentes directores, actores de gran calidad, y gente de teatro talentosa que participó en distintos espacios de la realización, una mención especial para Gianni Mestichelli, prestigioso fotógrafo del medio, quien amablemente colaboró en gran parte de nuestras producciones. A todos ellos, como a las instituciones del Estado, que siempre valoraron nuestras propuestas - Proteatro, Instituto Nacional del Teatro y Fondo Nacional de Artes -, les agradecemos su valiosa participación para poder concretar nuestros proyectos.
Un especial agradecimiento al público, gran compañero en esta aventura maravillosa, sin su apoyo no hubiéramos podido seguir construyendo esta magia que nos apasiona: hacer teatro y compartirlo.
Quisiéramos mencionar que este esfuerzo, económico y artístico, nos dio grandes satisfacciones por la repercusión en los medios y los premios obtenidos, pero básicamente por la respuesta del público. Esto nos afirma en la convicción de que cuando la oferta artística provoca y conmueve el público lo agradece, más allá de las críticas especializadas. La potencia del teatro no permite dobleces y supera prejuicios intelectuales.
La creatividad no tiene espacio sin la libertad, coordinada y responsable que permite la concreción eficiente del trabajo, que adquiere dimensión artística a través de la polisemia del texto y la expresividad del cuerpo. Los grandes textos disparan múltiples lecturas y por eso nuestras elecciones recaen en esta dramaturgia.
Nuestra propuesta apunta a desplegar y reforzar la circulación de los hechos artísticos. Este es nuestro aporte para construir diversidad en el mapa teatral de la ciudad.
Objetivos
La realización de estos proyectos tiene como objetivo general acercar al público textos con una dimensión estética e ideológica que permitan el debate y la reflexión sobre la sociedad. Nuestra línea de trabajo se sustenta en un teatro que aborde el presente social desde la conmoción y reflexión, cuidando especialmente la calidad artística. Un espectáculo integral potente, que convoque críticamente a la sociedad, sus instituciones y, sin duda, al individuo que las construye y sostiene, como ejes de un debate permanente.
Hacer posible un teatro independiente, entendiendo este término como independencia de criterio estético, de modas y estilos asentados como únicos o validados por la crítica.
Buscar variados modos de acceder a los cómo para decir los posibles qué. Hacer un teatro que genere la discusión, y enriquezca la reflexión ciudadana con su aporte artístico.
Nuestra premisa de producción apunta a la explosión de sentidos antes que a un pensamiento o estética única. La polémica, el debate, la reflexión y el pensamiento crítico han sido la base de nuestras propuestas, y deseamos seguir recorriendo esta dirección.
